Cuerpo a cuerpo







“Entre la vida y yo hay un cristal tenue.
Por más claramente que vea y comprenda
la vida, no puedo tocarla”.

Fernando Pessoa.




Un paso atrás desde el mirador es suficiente para ver sin que te vean, para iniciar detrás de un limpio cristal un relato, para continuar con él desde el anonimato y terminar, después de cuadrar un astuto e ingenioso círculo, lo que sólo sus analíticos ojos han sido capaces de captar. Las 357 páginas de la nueva novela de Eugenio Fuentes se me aparecieron condensadas y con una intensidad superior y sostenida que sólo la madurez de su autor y el conocimiento de su detective, que parece habitar dentro de él, pueden conseguir.



Ricardo Cupido ha crecido, pero no en tamaño – ya era alto en las otras entregas -, sino hacia el lugar donde el camino es más largo: el interior de cada uno. Ya no sólo es sagaz, ahora también es inteligente y reflexivo. Algunas de sus observaciones, deliberaciones y consideraciones sobre lo que ve, sobre lo que ofrece la vida, sobre lo cotidiano, son simplemente excelentes, para subrayar y recordar. Su buen Sancho, el Alkalino, tampoco tiene desperdicio.



Por otra parte, el reflejo que la novela hace del mundo militar y de sus realidades, unas veces caducas, otras absurdas y brillantemente imposibles, me transportaron directamente al Cuartel de mi infancia, el que se intuía desde mi propio mirador en la casa de mi abuela, donde pasé muchos ratos tras ese “cristal tenue” contemplando las idas y venidas de camiones, jeeps, soldados en formación y escuchando, siempre a las mismas horas, el toque de una corneta que quería estar afinada.



Es un libro que no se puede dejar cuando se empieza. Es una novela de dos veces, una para descubrir acelerada e irresistiblemente la trama y los secretos que esconden sus personajes y, otra, para reposar de forma tranquila y meditada el fondo de lo que trasluce.



He sido uno de los primeros en leerla. Mi cercanía al cuidado y amado jardín de Samuel, que contemplo cada mañana sin darme cuenta, y a una parada de autobús similar a la que aparece en la novela, me ha convertido en privilegiado testigo de lo que acontece. CUERPO A CUERPO de EUGENIO FUENTES será este año una verdadera sorpresa para los que no conocían auto y autor y una confirmación para los que ya habíamos entablado amistad con Ricardo Cupido.




9 comentarios:

rosita dijo...

apunto el nombre.
de momento me quedo con la cita de Pessoa.
Un saludo.

Anónimo dijo...

se puede leer el primer capitulo en internet

http://www.casadellibro.com/fichas/fichabiblio/0,1094,2900001157232,00.html?codigo=2900001157232&titulo=CUERPO+A+CUERPO

Riti

Anónimo dijo...

Por lo que dices parece una novela interesante y que vale la pena leerla. Tomo nota. Saludos.

Pompeyo dijo...

Esto lo venden en "El Corte Inglés" ¿verdad?
Me lo compro y me lo leo de una vez, la segunda para cuando termine de estudiar, que me estoy agobiando.
Muaca para ti, para el autor y para Ricardo Cupido o para los tres ...o yo qué sé, que me estoy liando.

almena dijo...

Estupenda tu reseña, Alelo.
Gracias.
Un saludo!

Anónimo dijo...

Excelente escritor, Eugenio Fuentes.
Sin embargo, su mejor obra, Último Silencio, sigue aún sin publicarse por no adecuarse a las dimensiones de la novela.

Anónimo dijo...

Ya la he leído y ahora, por su culpa, suspenderé el examen de anatomía que tengo pasado mañana, porque no he podido dejarla. Se la recomiendo a todos los militares.

Anónimo dijo...

me la regalaron hace unos dias y hasta que no la terminé no he podido hacer otra cosa. merece la pena.

Anónimo dijo...

Aunque los militares y su ambiente nunca me gustaron es de lo mejorcito que he leido en mucho tiempo.

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