Se me olvidó...



…Se me olvidó el tic-tac. Ese mágico tic... Aquel seco tac... Cada niño pasaba por sus piernas, uno a uno, sin prisas, y en un ceremonioso ritual él extraía del bolsillo del chaleco una caja embrujada, aquel objeto sujeto a una cadena metálica, aquel artefacto que nos hacía abrir la boca sin darnos cuenta… ¡Ábrelo ya, abuelo! era todo lo que acertábamos a decir. Entonces reía y abría la tapa acercando con parsimonia el extraño y brillante reloj a la oreja… Entonces sonaba el tic… Entonces sonaba el tac… Tic-tac… Tic-tac… Tic-tac…

2 comentarios:

Turulato dijo...

La ceremonia de fumar un cigarro después de cenar.... Tiempo de suave charla.

Ricardo Hernández dijo...

Esos Tic-Tac, no creo que se olviden, sólo se retiran cuando no les damos importancia para salir a relucir cuando de verdad necesitamos de su recuerdo. Gracias por las visitas y los ánimos. Es un placer pasear por este jardín respirando aromas de recuerdos.

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